"-...Porque si decidieramos irnos a algún lugar juntos, me da miedo que un día, hoy no, quizás... quizás... quizás mañana tampoco, pero un día de repente puede que empiece a llorar y llorar, y llore tanto que nada ni nadie pueda pararme y que las lágrimas llenen la habitación y que me falte el aire, y que te arrastre conmigo y que nos ahoguemos los dos.
-Aprenderé a nadar Hanna. Te lo juro, aprenderé a nadar."
La vida secreta de las palabras, Isabel Coixet.