Es curioso esto de la confianza. Una vez una Gata Siamesa dijo algo parecido a esto: "La confianza es como la virginidad, una vez que la pierdes no vuelve nunca." Pues sí.
Yo debo ser tonta, porque creo que todo el mundo es bueno. O mejor. Parto de poner a las personas en un pedestal allí arriba, y luego la mayor parte de ellas se despanzurra contra el suelo. Será que no todo el mundo es tan bueno como yo creía. Y es que la gente, asi en general, no suele parecerse a la primera impresión (salvo contadas y GRANDES excepciones); con los años aprendí que no vale tu opinión sino la mía, y que incluso la mía puede estar equivocada. Por mucho que yo no quiera creer que alguien puede ser tan malo, plof ostiazo, si que lo es.
Sinceramente me siento muy decepcionada, no enfadada, ya he transcendido de determinados sentimientos, en determinadas situaciones. No más mentiras a mi lado de la realidad, tú llena tu vida con lo que quieras, que yo pienso llenar la mía de amigos, mejores amigos. De gente que son excepciones, ¿que para bien o mal, mi relación con ellos no existe?, al menos no me han decepcionado o mentido o injuriado... no sé... mejor el silencio desde lejos que las mentiras desde cerca o los insultos masivos desde lejos ¿no?
También te das cuenta quienes son tus amigos de verdad ante estas situaciones, y que hay veces, muchas veces, en las que la primera impresión te la puedes meter por el culo. Por suerte, hace mucho que casi nadie puede dañarme... porque sencillamente, no hiere quien quiere, sino quien puede.
Y pondré casa en un país lejano para olvidar...
