Sin remedio hoy no logro evitar que mi mente
pase corriendo por las calles,
que vuele rápida hacia Triana,
una placita, frente al mercado,
cruzando el río,
allí donde las escaleras se llenan de risas.
Sin remedio no logro evitar ver como
llega un autobús lleno de historias,
de risas verde y amarillas.
Sin remedio no logro evitar que mi rostro
sonría pensando
que el fin de una ronda,
solo marca el inicio de otra.
Y yo, sin remdio, en mi casa,
entre libros y cosas que no puedo evitar tener que hacer,
pienso en Triana
y lo que alli llega en dos minutos.