¿Por qué andar cuando podemos volar? Romper las barreras que nos detienen es algo que todos queremos hacer, pero no somos conscientes de ello hasta que nuestro Yo Superior ha tomado la decisión de hacerlo realmente. He tenido un sueño. Quizás una pesadilla.
Saltar de una vez, caminar si hace falta andar, y poner el límite en todas las cosas, saber que hasta aquí se puede pero seguir más adelante. Muchas cosas se me pasan por la cabeza estos días. Tengo tantas cosas que decidir y re-decidir, todo sea dicho. Muchas veces ni nosotros mismos somos capaces de saber hasta que punto hemos decidido algo y entonces de pronto nos damos de cabeza contra la necesidad absurda de enfrentarnos a algo que ya habíamos pasado. Pero vuelve porque en parte, es necesario.
He aprendido muchas cosas en unos días, he encontrado los miedos y los frenos, las ganas y la alegría, la necesidad y ahora no me queda más que centrarme y plantearme que ya está escrito.

Si las hadas no quieren andar a mi ritmo, que me enseñen a volar al suyo, que yo voy a donde haga falta.