Lo que yo te cuente es una frase típica de autobús, es la típica frase que dice ese tipico señor o esa típica señora que siempre que dice algo, lo dice bien alto para que se entere todo el autobús, y de paso para que quede constancia de que tienen toda la razón del mundo.
Lo que yo te cuente. ¿Te lo cuento?
Hoy venía yo sentada en el autobús y a mi lado se ha sentado un señor con gafas de sol. Tendría unos 40 y pocos años. Y me ha dicho, "hay que ver el tráfico como está" yo le he dicho que sí.
No me agrada mucho hablar con la gente en el autobús porque tienen esa extraña tendencia a contarte su vida. No es que me parezca mal que una señora te diga que le duelen los pies de ir al mercado y tu veas que va en taconazos no aptos para seres humanos; o que alguien te diga, ¿qué parada es está? no sé... Yo no quería hablar, de verdad. Pero se ve que él sí que tenía ganas de charlar.
Enseguida me ha dicho: "mira esa tienda lleva ahí por lo menos 40 años, porque yo recuerdo cuando era pequeño ver la Semana Santa en esta calle y que esa tienda ya estaba ahí, abren hasta los domingos." Yo he asentido, y él sigue: "porque claro, cualquiera compra por ahí la comida, que se intoxican, y además es robada, la que venden los moros y los gitanos, es robada" Yo le digo que lo peor no es que roben, es que dejan sin alimento al dueño. Y él muy ofendido me dice "lo que es increible es lo del Ayuntamiento de Sevilla, porque claro, aquí todos somos católicos, el Alcalde, el Segundo, el secretarío... y ahora quieren dar permiso a los moros para hacer Mezquitas en los barrios". Yo le he dicho que me parecía bien. Y él :"¿Cómo que bien? Mira cualquier día vienen los moros y nos roban la catedral porque la construyeron ellos, y la Giralda, y así todo... que no, que los moros no pueden hacer sus mezquitas aquí, que ésta no es su casa. No entiendo porqué los tienen que dejar hacer eso aquí." Yo le digo que la libertad de culto es un derecho constitucional. Y él me dice:"No, además todas las enfermedades raras vienen de los extranjeros que las traen de sus países. Y el tiempo, que es otoño y parece junio, eso es culpa de ellos, que no saben más que rezar a dioses falsos y claro, el nuestro se enfanda."
Me he bajado del autobús con el run run de que si la culpa del cambio climático la tienen los moros que quieren una mezquita y nos van a robar la catedral, porque ya nos roban la comida.... y me he dado la vuelta y le he dicho, "disculpe señor, pero además de nazi es usted gilipoyas".