Aquí estoy sentada, al principio del final del camino.
¿quién me mandaría a mí meterme en estos berengenales?
Tenemos el plan de actividades listo.
Atrás seis meses de trabajo en equipo
un trocito de Cádiz,
un pedazo de Huelva y Sevilla,
una porción de Vélez.
Aquí y allá ayudas de Granada, Almería...
He mandado los correos y llamado a los grupos.
La mochila a medio hacer bosteza en el sofá.
No encuentro mi brújula.
Tengo que llevarme las medicinas.
Mierda!! no sé donde está la lista... ah sí.
Hay días en los que el Universo conspira para que no me de tiempo a nada.
Mañana analítica antes de salir.
¿He cargado la batería del portatil?
Debo buscar mi camisa, esa que pone SCOUTER
que no se donde la tengo.
Al menos he terminado el dado,
tengo que mandar otro correo antes de mañana.
Mientras me desgañito cantando Golfa y otras canciones de Extremoduro,
voy repasando mi lista ^ ^
(siempre hago una lista sí)
tengo tanto por hacer,
tantas ganas,
tanta ilusión,
tanto miedo.
No olvido coger la pañoleta.
Todo apilado sobre el sofá que casi no se ve entre tanto trasto.
Camporee.
Allá vamos,
Este sólo es el principio del final del camino.